domingo, 12 de julio de 2020

Parusía... ¿qué es ?


En una entrada anterior nos referimos a la razón por lo que este mundo temporal tenía que tener un fin, para nuestro bien, porque estaremos frente a Dios. Ahora es importante que nos aclaremos sobre el nombre que se ha dado a la venida gloriosa de Dios al acabar los tiempos: Parusía.
El término Parusía es helenista, no aparece en textos hebreos, es cristiano. El término parusía se  refería a momentos de júbilo importantes, festividades, y en sentido bíblico, es advenimiento glorioso de Cristo como Señor al final de los tiempos. El acontecimiento en el Antiguo Testamento  relacionados con la Parusía es: Día de Yavé y como continuidad, posteriormente se le llamó Día del Señor. También se usa apocalipsis con su  significado de revelación, manifestación. En cartas pastorales lo tradujeron a epifanía, que significa venida de Dios en carne y glorioso. Los santos padres utilizaron el término segunda venida de Cristo.
Ya fuera parusía, epifanía, apocalipsis o día del Señor, esta consumación  es sustento de la esperanza cristiana. Consumación que lleva a plenitud lo ya empezado, no inaugura lo nuevo, lo realiza, lo hace pleno. Esperanza que radica en saber que no todo está en nuestras manos, lo que suceda es parte del proyecto de Dios, ya El está con nosotros. La expresión antigua alusiva a Parusía es maranatha, que no es súplica, sino confesión de fe: ¡Jesús está aquí!
La consumación de los tiempos inició con la venida de Jesucristo y será plena en ese último día. El proyecto de Dios se va cumpliendo en un proceso gradual, llamado Ley de dilación, marcada por hitos o alianzas, en forma ascendente: La promesa de Dios a Noé de volver a destruir la humanidad. Alianza con Abraham, que realiza Dios, pero pide obediencia, convirtiéndose Abraham en prototipo de fe. La tercera Alianza es la del Sinaí, con pueblo hebreo. Esta alianza, contraria a las otras no es eterna porque dependia de la obediencia del pueblo, se anula porque el pueblo se corrompe. Luego vino la  Alianza davídica mesiánica, que permitió la reconstrucción de su pueblo y de  la comunidad en diferentes momentos. Dios otorgará el Mesías de su descendencia. Por última la Alianza mesiánica: Jesucristo que es  síntesis de todas las anteriores, es nueva alianza, permanente, definitiva, perpetua, única e irrepetible, inaugura últimos tiempos, Lo eterno se hace carne, la materia se impregna de eternidad  y todo de vuelve transformación. El tiempo deja de ser cronos (eventos) para ser kairos (permanente transformación de un evento).Ya no hay nada más que esperar, sino vivir en la esperanza según el camino de Cristo, verdad y vida.
La reflexión sobre la Parusía fue punto central de la reflexión de las primeras comunidades durante 6 primeros siglos. Luego se relegó el tema durante la edad media hasta el Concilio  Vaticano II, en que se volvió a destacar la relevancia del tema.
Somos comunidad universal. Vivimos la dimensión eterna en situación especial, sacramental, real, en proceso de plenificación  ¡Aleluya! 🙏

1 comentario:

  1. Buenas Doña Virginia, la parusia inicia cuando Dios envía a su hijo y se encarga en el vientre de la Virgen María, por obra del Espíritu Santo y nace como hombre siervo de la humanidad completa, anunciando la revelación de Dios.
    Después de la resurrección no nos abandona, viví entre nosotros en el compartir de los hermanos en la comunidad.

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