En el llamado a la transformación
misionera de la Iglesia, el Santo Padre Francisco, en la Exhortación apostólica
Evangelii Gaudium (2013), es enfático al indicar la prioridad de la opción por
los pobres. Menciona que cuando San Pablo se acercó a los apóstoles en Jerusalén,
le dieron como criterio clave de autenticidad que no se olvidara de los pobres.
Aclara el pontífice que este criterio es de gran actualidad en el contexto
presente por la tendencia individualista de la sociedad (195).
Aclara que: para la Iglesia la opción por los pobres es
una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica.
Dios les otorga «su primera misericordia» (198). Esta preferencia divina obliga la vida de los
cristianos, llamados a tener «los mismos
sentimientos de Jesucristo» (198) Esta opción por los pobres es una «forma especial de primacía en el ejercicio de la
caridad cristiana, de la cual da testimonio toda la tradición de la Iglesia» (198).
Dios mismo se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza». Los
pobres tienen mucho que enseñarnos, en sus propios dolores conocen al Cristo
sufriente. Es necesario que todos nos dejemos evangelizar por ellos. La nueva
evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y
a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Esta opción no se hace de cualquier
manera, ni a la carrera ni con una limosna para salir del paso Estamos llamados
a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero
también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la
misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos(198).
Hace énfasis en
que la peor discriminación que viven los pobres es la falta de atención
espiritual, la mayoría tiene una gran apertura a la fe, debemos ofrecerles una
atención religiosa privilegiada y prioritaria. Llama a poner atención especial
en las mujeres que considera doblemente pobres, por sufrir en situaciones de
exclusión, maltrato y violencia, frecuentemente con menores posibilidades de
defender sus derechos. Pero que, también en ellas encontramos los más
admirables gestos de heroísmo cotidiano en la defensa y el cuidado de sus familias
(212)
Expresa que: nadie puede sentirse exceptuado de la
preocupación por los pobres y por la justicia social: «La conversión
espiritual, la intensidad del amor a Dios y al prójimo, el celo por la justicia
y la paz, el sentido evangélico de los pobres y de la pobreza, son requeridos
a todos» (201)
Así, el camino hacia Dios que nos
indicó Jesucristo, pasa por el compromiso con los más necesitados, con los
últimos, no podemos excusarnos, es carta de autenticidad del cristiano, y los índices
actuales de pobreza y enfermedad hacen ver que los cristianos nos está faltando
caridad.
Nadie puede sentirse exceptuado de la
preocupación por los pobres y la justicia social. Nuestra propia salvación pasa
por la prioridad que demos a la opción de lo pobres.
Referencia
Santo Padre Francisco 2013Exhortación apostólica Evangelii Gaudium del a los obispos a los presbíteros y diáconos a las personas
consagradas y a los fieles laicos sobre el anuncio del evangelio en el mundo
actual. Capítulo cuarto
Ciertamente Jesús nos enseñó con su palabra y sus hechos, que los excluidos, los despreciados, que además reconocen que necesitan de Dios, hay que devolverles su dignidad, no porque la hayan perdido, sino porque nosotros, arbitrariamente, se las negamos, ellos representan una forma de pobreza, otra son los que padecen dolor, y sus dolores los comparten con la pasión de Jesús, los que son esclavos porque han ciado y tiene la convicción de que solos no pueden salir y que necesitan de Dios, y claro está, lo que carene de lo necesario para vivir con dignidad, estos son los pobres, y creo que todos somos pobres, lo que pasa es que no somos o no queremos se conscientes, creo que por ello es que el Papa señala a los pobres como categoría teológica.
ResponderBorrarOpción por los pobres!
ResponderBorrarFácil decir, fácil de "comprender" con la razón, pero QUE DIFICIL vivir con el corazón y compadecerse (padecer con) con el pobre. Como nos cuesta a los cristianos hacer esta verdadera opción.
Y no se trata solo de darles "limosna", de darles algo de lo que nos sobra, sino de hacerlos parte de nuestra vida, parte de nosotros. Cuánto nos cuestra comprender con el corazón que el Proyecto de Jesús siempre tuvo como centro la DIGNIDAD de la persona y especialmente los más pobres, los necesitados.
Que el Señor nos de la gracia, para vivir y dar testimonio según el proyecto de Jesús.
Hola Vicky, “la opción por los pobres”, qué bien al usar el adjetivo en plural, porque si dijéramos por el pobre estaríamos hablando de una individualidad y no de un colectivo y en entonces nos preocupamos de uno y no de muchos. Y sí, requerimos aprender de ellos, ponernos en sus zapatos, porque podremos leer en diferentes medios sobre los pobres y la pobreza, pero sólo estando en su condición de vulnerabilidad comprenderemos lo que es necesitar de los demás, recibir de otros que no conocemos y compartir entre todos el amor, la caridad y la compasión, que nos permita a todos sentirnos hermanos, y a su vez que podamos ver en ellos reflejado el rostro de Cristo.
ResponderBorrar"Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron. Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a ver.»" Mt. 25,35-36